
En estos días, en los cuales abunda el estrés por estar casi a mitad de año, lejos de las vacaciones soñadas y soleadas que varios esperan todo el año, no existen muchas alternativas de real relajo. Real me refiero a no estar dependiente de la televisión, mall,noticias o internet, sino que ese verdadero lujo que muchos nos damos y ni nos damos cuenta. Uno de aquellos son acostarse a mirar el techo, mirar la calle con la máxima tranquilidad, fumarse un pucho de lo más tranquilo o simplemente sentir la vida (reflexiones entre otros), además del deporte (aunque sea para relajarse igual es muy productivo) o leer (idem).
La otra vez, mientras buscaba alguna manera para depejar la mente, recordé mi gusto por el mate, el cual SIEMPRE consumo cuando estoy acampando. Empecé a recordar la ultima vez que tomaba mate, en la laguna del huemul en plena cordillera de los Andes, en la lejanía de la ciudad o civilización con un grupo de amigos y que no había otra preocupación de … (no sé que preocupación teníamos pero era la nada).
Cuento corto, me vinieron las ganas de tomar mate y volví al vicio. Anduve buscando si tenía algun beneficio y encontré que tenía miles y aquí van:
Combate la depresión, el estrés, la fatiga, el desgano, alarga la vida y estimula nuestra actividad física y mental.
Es además una fuente de minerales esenciales como potasio, magnesio, sodio, manganeso y también de vitaminas B1, B2, C, A, riboflavina, caroteno, ácido pantotenico, inositol y 15 tipos de aminoácidostodo lo que hacen de la yerba mate una de las infusiones más completas que existen.
fotografía: ihatefot (flickr)
